Burdeos by night

Tomar algo en una terraza, dominar la ciudad desde una azotea, escuchar un concierto en directo, bailar en un bar animado o en una discoteca... las noches bordelesas son vivas, llenas de sorpresas.

Leer el artículo

Para tomar algo: en el triángulo festivo de las plazas del Parlement, Saint-Pierre y Camille Jullian, reina un ambiente acogedor en las terrazas de los numerosos bares y cafés: el bar La Comtesse y su decoración kitch y multicolor, el Alchimiste y sus cócteles elaborados en un ambiente digno de la prohibición estadounidense, el Utopia, la antigua iglesia transformada en cine de arte y de ensayo y su propio bar con terraza. Place du Palais, nos detenemos en Chez Fred, el mejor lugar para tomar algo admirando la puerta Cailhau. Remontando hacia la plaza Fernand Lafargue, el L’Apollo Bar atrae a un público ecléctico y después en la rue des Boucheries, el pub quebequés Au Nouveau Monde sirve cervezas producidas allí mismo.

Para dominar la ciudad, las azoteas del Mama Shelter y de l’InterContinental abren cuando hace bueno.

Para escuchar un concierto en directo, diríjase a la bodega del bar de vinos gascón Le Pépère y su ambiente sobrexcitado con los sonidos de Nueva Orleans, los primeros martes de mes. En los Trois coups, en el barrio de Saint Michel, la pequeña sala de teatro acoge a artistas de toda calaña. De junio a octubre, la taberna Chez Alriq cuelga el cartel de completo. Cerca del Jardín Botánico, le Caillou propone una programación avanzada en jazz con los conciertos al aire libre todo el año.

Para un ambiente más rock-electrónico, los bordeleses acuden al Antidote, al Wunderbar, al Quartier Libre o a la barcaza del i.Boat en los Bassins à Flot.

La efervescencia musical bordelesa se aprecia en las escenas del Rocher de Palmer en Cenon, en la Rock School Barbey, pero también en el Krakatoa en Mérignac o incluso en el Antirouille en Talence.

Para proseguir la noche, rumbo a los Bassins à Flot, al club-barcaza La Dame, o en el centro de la ciudad al Cercle, el Black Diamond o el Monseigneur. Los estudiantes se encuentran en el quai de Paludate en los numerosos bares nocturnos, pubs y discotecas como La Plage. Para saborear una copa hasta el final de la noche, los bares asociativos de la rue Bouquière abren a las 23h.