Burdeos magnética

Destino destacado por su patrimonio excepcional y sus vinos, Burdeos también es una ciudad fluvial dinámica, una tierra de acogida de numerosos chefs locales e internacionales y un terreno fértil para los cultivos.

EL ARTE DE VIVIR « MADE IN » EL SUDOESTE

Un clima agradable, una impresionante arquitectura declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, numerosas calles peatonales, una gastronomía que se reinventa… La vida en Burdeos es una maravilla. En tren, barco o avión, los visitantes podrán llegar a Burdeos desde cualquier parte del mundo gracias a la nueva Línea de Alta Velocidad, que una Burdeos con París en 2 horas y 4 minutos, y a las múltiples conexiones aéreas directas. Existen vuelos directos desde Alicante, Barcelona, Granada (nuevo), Ibiza, Lanzarote (nuevo), Madrid, Mahon, Malaga, Palma de Mallorca, Sevilla y Valencia (nuevo).

BURDEOS, CIUDAD MUNDIAL DEL VINO

El mayor y más antiguo viñedo de vinos finos del mundo cuenta con 65 denominaciones y se extiende en 112.000 hectáreas. Deseosos de compartir su conocimiento, varios centenares de propiedades, llamadas châteaux (viñedos), abren sus puertas a los visitantes. Cada vez es un viaje distinto en la cultura del vino. El vino también está presente por doquier en toda la ciudad. La Cité du Vin, lugar cultural único por su arquitectura y por la experiencia de visita que propone, es el mejor ejemplo.

UNA METRÓPOLIS ORIENTADA HACIA EL FUTURO

Orgullosa de su legado del siglo XVIII, Burdeos también siente predilección por la arquitectura moderna, como la nueva y audaz sala de espectáculos Arkéa Arena o la MECA con su look futurista. Con la aparición de nuevos barrios, el paisaje urbano se transforma. Los proyectos hoteleros se multiplican para recibir al creciente número de visitantes que vienen a (re)descubrir la ciudad. Burdeos ya construye la Burdeos del mañana, para afianzarse como destino turístico mundial.