Burdeos pone la mesa

Sin sentarse, en el mostrador de un mercado, más bien bio, vegetariano o tradicional, simple o sofisticado… Burdeos es el terreno de juego de grandes chefs y de una nueva generación de jóvenes cocineros que aman los productos del suroeste.

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En el Marché des Capucins, los mostradores proponen múltiples sabores para degustar en el lugar o para llevar. En los muelles, en el mercado al aire libre de los Chartrons encontramos ostras del Bassin, tricandilles o grenier médocain (variedad de morcilla local), admirando el Garona. Y desde noviembre, los Halles de Bacalan acogen a una treintena de productores, frente a La Cité du Vin: artesano trufero, bar de ostras, foie gras, servicio de catering bio…
Entre los ineludibles, La Tupina mantiene bien alto el pabellón de las tradiciones y productos gastronómicos del sudoeste, desde 1968. Otra joya de la gastronomía bordelesa: L’Orléans, taberna y lugar de vida donde la tradición es la clave. Situada en pleno corazón de Burdeos, Le Noailles –la más parisina de las tabernas bordelesas– seduce a los paladares desde generaciones.

Los jóvenes restaurantes Côté Rue, Le Hâ o incluso Garopapilles* flirtean con la alta gastronomía y deleitan a los amantes de asociaciones culinarias creativas. Nos gusta la simplicidad exigente del Soléna, que transciende a los gustos familiares. La cocina fusión se inscribe en el paisaje bordelés, a imagen del Miles, con influencias procedentes de los 4 rincones del mundo o incluso del Nama, de Dan o de L’Exquis.

Estos últimos años, han abierto mesas asequibles y atrevidas en Burdeos, a imagen de L’Atelier des Faures, en el barrio de Saint-Michel, que adaptan productos franceses con sabores inspirados de la cocina bereber, polonesa, india o asiática. Le Taquin seduce con su cocina sencilla y sus cócteles. En Quai des Chartons, Le Fooding ha distinguido al exclusivo Symbiose como el « Mejor bar de autor de 2017 ». Para una cocina con productos locales, Belle Campagne está en todas las bocas.

BIO E VEGGIE

Locales bio y vegetarianos florecen en las calles de Burdeos y reinventan la cocina para responder a esta demanda creciente: la Cuisine de Johanna, el Cosmopolis o el Kitchen Garden. Burdeos cuenta también con un vegetariano gastronómico, Rest’O.